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viernes, 28 de junio de 2013

Literatura Gauchesca, cuentos, versos, dichos, anécdotas... ¿Te gusta?

Para este finde te proponemos literatura gauchesca!!
                            Cuentos, versos, dichos, anécdotas... ¿Te gusta?

Acercate al Ciie!!



De todo como en galpón. Cuentos, versos, dichos, anécdotas y algo más.
Luis Landriscina. 

"El dicho popular que da título a esta obra es expresión cabal de lo que el lector encontrará es estas páginas: a los mejores cuentos de Luis Landriscina, el extraordinario relator, se suman anécdotas y bellos poemas de su cosecha, que nos llevan a recorrer en viaje imaginario todos los rincones de la Argentina, y a emocionarnos, y a sonreír, y a reír francamente,  en definitiva, a conocer más de cerca, a través de Don Luis, los sentires y los decires de los hombres y mujeres del país."



Don Segundo Sombra / 1926 

Ricardo Güiraldes (1886-1927) 

Biblioteca Digital Argentina
En este link encontrarás todos los capítulos del libro: del I al XXVII


Para seguir disfrutando de la literatura gauchesca les regalamos una fábula:


El comerciante y la cotorra
Un gran Comerciante, 
Que por su desgracia, 
Perdió sus haberes, 
Sin culpa ni causa; 
Recostado al margen 
Del Río de la Plata 
solitario y triste, 
así se quejaba: 
¿No soy yo aquel hombre 
A quien veneraban 
Las gentes, viniendo 
A verme a mi casa? 
¿Pues cÓmo no tengo 
Hoy en mis amargas 
Penas, quien las temple, 
Ni ayude a llorarlas? 
Entre mis angustias 
La que más me acaba, 
Es ver que un amigo, 
A quien yo estimaba 
Tanto, que las gentes, 
Al vernos clamaban, 
Que éramos dos cuerpos 
En tan sola una alma, 
También me ha olvidado, 
Mirándome en tanta 
Multitud de azares, 
Como me acompañan; 
¡Ah, cruel, ingrato! 
Más dolor me causa 
Tu ausencia, que toda 
La pérdida infausta de mis intereses: 
En esta batalla 
Estaba el buen hombre, 
Quando hete que le habla 
Una Cotorrita 
Desde la alta rama 
De un Ombú frondoso 
Con estas palabras: 
¡Qué es lo que pronuncias! 
Ese que tú tratas 
De ingrato y cruel 
Amigo le llamas, 
Fue solo tu sombra: 
Si acaso mañana 
Volviese a salir 
Allí en tu morada 
El sol, lo tendrás 
Al lado, sin falta; 
Pero mientras dure 
El nublado en casa, 
No pienses que vuelva 
A verte la cara. 
De esta suerte habló, 
Y abriendo las alas 
Remontó su vuelo, 
Dejando parada 
La atención del triste 
Por mansión muy larga 
Al oír de su pico 
Sentencia tan alta. 
Yo, señores míos, 
No les diré nada 
A tales personas, 
Pues si son ingratas, 
Para reprehenderlas 
Las Cotorras bastan. 
Telégrafo Mercantil: T. II N° 19; Domingo 11 de Octubre de 1801.

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